La saliva, la lengua, los labios o la falta de retracción pueden dificultar la captura de datos.
Un campo limpio y controlado facilita el trabajo y mejora la precisión.
Muchas fallas no dependen del escáner, sino del manejo del entorno.
Cómo hacerlo correctamente
Controlar la saliva
Utilizar succión adecuada
Realizar retracción de tejidos blandos
Mantener buena visibilidad
Conclusión
Un buen control del campo mejora significativamente el resultado.
